En la escena de la zona E, del lado izquierdo, aparece el glifo que da nombre al topónimo de Quecholac, que según Boban al traducirlo quiere decir "Entre las aguas de quecholli"; esta localidad está representada por una forma curva que representa el movimiento del agua, en los bordes aparecen unos círculos con un punto en medio, los cuales se han interpretado como chalchihuites. Clavijero y Vetancourt concuerdan en que este barrio se localiza a cuatro leguas y al oriente del estado de Tepeaca. El tributo real comienza entonces con un grupo de nueve monedas hechas de cobre, de las cuales se puede saber gracias al grabado de la cruz con patas que presentan en el centro que datan del siglo XVI y que fueron hechas al estilo español de esa época, a este pago de tributo le sigue una serie de cuatro pescados en posición vertical, estos portan en la parte de la boca un pantli para representar el valor numérico de veinte unidades, de tal manera que el pago de tributo en realidad se trata de ochenta de estos pescados; en forma horizontal aparece el siguiente pago, son dos teapaztli o pilas de piedra, las cuales llevan encima un pantli que indica que el pago esta vez es de cuarenta de estos objetos; en el águlo superior derecho de esta zona aparecen los siguientes tributos, se trata de una cabeza de un guajolote y de una gallina de castilla, estos glifos se encuentran de perfil y orientados hacia la izquierda, a la llegada de los españoles el guajolote fue llamado pavo de tierra, este animal se encuentra por todo México y se extiende por parte de América, en este códice aparecen las cabezas de estas aves sin ningún glifo de valor numérico; para finalizar la sección E, se observan dos comitl u ollas de barro cocido, estas se encuentran en posición vertical y llevan como decoración medio círculo y un punto en medio, no se especifica el contenido de estos recipientes.